¿Ya se te olvidaron tus metas? 5 formas de mantener tus objetivos aunque haya terminado enero.

¿Ya se te olvidaron tus metas? 5 formas de mantener tus objetivos aunque haya terminado enero.

¿Recuerdas que al principio del año hiciste tu lista de propósitos de este año? ¿Bajar de peso? ¿Dejar de fumar? ¿Hacer ejercicio? ¿Pensar positivamente? ¿Recuerdas lo fácil que fue regresar a lo que estabas haciendo antes? ¿Por qué es tan difícil mantener nuestras metas? Porque cambiar no es fácil. Para nada. Pero no necesitas esperar a que llegue enero del 2017 con los mismos propósitos. ¡Qué aburrido! ¡Qué tedioso! El cambio empieza con un paso. ¿Necesitas perder peso? Inscríbete en el gimnasio. ¿Necesitas empezar a pensar positivo? Repite un mantra frente al espejo cada día ¿Necesitas dejar de fumar? Compra un parche de nicotina. Los cambios empiezan con cosas pequeñas: No esperes bajar esos kilitos de más para mañana en la noche. No esperes hacer del ejercicio una rutina después de dos días (me tomó un año entero perder cinco kilos que traía cargando desde hacía varios años). Lo que sí puedes esperar es estar cada día más cerca de las metas. Cualesquiera que estas sean. Acá algunos tips que te pueden ayudar a cumplir con tus objetivos cada día: Dedícale al menos 15 minutos al día a tu cambio. Aún cuando sólo sea un paseo por tu colonia, un cigarro menos, leer un artículo inspirador, etc. sólo hazlo. Mezclalo también. Nadie quiere seguir un régimen tedioso ¿O sí? Levanta la raqueta de tenis o el frisbee y ve a pasar un rato con tu familia y amigos. Enfrenta la verdad Hasta que decidí ser honesta conmigo misma acerca de por qué estaba comiendo bolsas enteras de papas en lugar de comer saludablemente no fui capaz de mantener mis objetivos...
Por favor, despídeme

Por favor, despídeme

Les quiero compartir este artículo porque creo que muchas veces pasamos años haciendo algo que verdaderamente no está acorde con nuestros talentos. ¿El resultado? Nos sentimos frustrados, vacíos y desesperanzados.  ¿Qué tal si empezamos a hacer el ejercicio de ser honestos con nosotros mismos y nos decimos lo que secretamente queremos? Espero que lo disfruten. Alejandra Muñoz   Por favor, despídeme. En cada situación siempre me pregunto a mi mismo dos cosas: ¿Qué es lo que quiero que pase como resultado de esta situación? ¿Qué es lo que secretamente quiero que pase como resultado de esta situación? Por ejemplo, en uno de mis trabajos anteriores, mi jefe puso una junta urgente en su oficina. El título de la junta en el sistema de citas era “ponernos al día”. Era uno de esos títulos vagos que significan una de dos cosas: 1) Quería ponerse al día ó 2) Quería dejarme ir. Ella envió la solicitud de junta a las 2:00 de la mañana citándome seis horas después a las ocho. En el momento que recibí el correo, mi mente empezó a imaginar… Seguro me va a dejar ir. Ella nunca envía correos tan tarde… La compañía no está tan bien… Seguro es lo que está pasando. ¡Estoy perdido! Me hice a mi mismo dos preguntas: 1. ¿Qué es lo que quiero que pase como resultado de esta situación? Realmente quisiera que ella sólo esté buscando una rápida actualización de lo que he estado haciendo en la compañía. Tengo una familia que mantener y no tengo ningún trabajo en la fila. Realmente no puedo quedarme sin trabajo ahora. Es época navideña...
¿Es realmente seguro el empleo seguro?

¿Es realmente seguro el empleo seguro?

Aparentemente trabajar para una empresa de tiempo completo es un trabajo seguro, sin embargo, eso no es tan real como puede parecer. La buena relación con los jefes y compañeros, la estabilidad de la empresa, la propia política de  la misma, sus recursos humanos, la economía del país, además de la capacidad para realizar el trabajo, de prepararnos y actualizarnos, no siempre garantiza nuestra permanencia en la empresa. Por estas razones, nuestro crecimiento económico es extremadamente paulatino. Nuestro empleo seguro, se puede tambalear cuando alguien decide que ya no nos quieren más y estamos en una edad en la que ya no es tan fácil  conseguir otro empleo. Las creencias con las que hemos crecido junto a nuestros padres, proviene de lo que llaman “el sueño mexicano” que esta ligado a lo que nuestros padres querían para nosotros: que estudiáramos para hacer una licenciatura y tal vez una maestría con la finalidad de tener un buen empleo, poder comprar una casa propia y conseguir una pensión para nuestro retiro.  Muy buenos deseos, ¡Claro que si! pero muy limitantes porque no nos proyectan a realmente desarrollar todas nuestras capacidades. Si ese es tu sueño ¿Por que no crear una empresa? Dar trabajo a muchas personas, crecer no solo económicamente sino con un impulso de desarrollo personal, que puede ser compartido con otros a los que también podemos ayudar a crecer. La alternativa de volvernos empresarios es un reto sólo para  emprendedores capaces de  vencer el miedo a la inseguridad de un empleo a base de resultados. Formar  una empresa que tendremos  que construir con nuestro esfuerzo, pero que seguramente nos...
El dinero, una conversación con esta sorprendente energía

El dinero, una conversación con esta sorprendente energía

Me encontré este artículo de Alejandro Jodorovski que me hizo reflexionar mucho acerca de nuestra relación con el dinero. ¿Qué piensan ustedes? – Alejandra Muñoz   1.- ¿De qué depende nuestra cuenta bancaria? Es posible que todavía no lo hayas descubierto, pero todo está en función de lo que sucedió en la familia, de su historia. El árbol genealógico forma nuestra CONCEPCIÓN DEL DINERO y del territorio. Desde la infancia, la familia inyecta en nuestras mentes sus deseos en forma de temores. Por tanto pregúntate sobre esos temores y tal vez puedas responderte la pregunta. 2.-Nuestra sociedad tiene una actitud extraña respecto al dinero: lo quiere y lo odia a la vez. El dinero en nuestra sociedad tiene mucho que ver con el pecado. El dinero es un poco como un espejo, como el cuerpo que lo carga todo. Le han lanzado todo tipo de proyecciones negativas y está todo sucio. Cuando considero que el dinero es algo sucio, entonces me prohíbo ganarlo. Cuántas veces hemos escuchado “¡qué asco de dinero!”, incluso una coplilla suena “…el dinero, el que inventó los dineros castigo se ha merecido…”. Algunas familias transmiten generación tras generación la creencia de que es incompatible ser rico, con triunfar en otras facetas de la vida, como el amor. 3.- Hay quien dice que el dinero da la felicidad. La felicidad no es dinero, no es un objeto. Es un don que se da al otro. Lo importante es sentirse con el derecho a la prosperidad, no poner límites a lo que se puede poseer o no. El límite de lo que poseo es un límite mental,...